jueves, 1 de septiembre de 2016

LA DURA DESPEDIDA A 6 MESES LLENOS DE ALEGRÍA EN SAN RAFAEL.

Seis meses llenos de vida y experiencias personales, que convirtieron sin duda nuestro tiempo en este lugar en un momento especial del viaje alrededor del Mundo. Exáctamente fueron 181 días en tierras costarricenses, uno mas de lo que nos permitía la visa turista, un regalo personal que en la aduana pasaron por alto.
Muchos son los agradecimientos a quienes hicieron posible con su generosidad, hospitalidad y amistad ,que pudiéramos sentirnos "en casa" en estas tierras de San Ramón y en especial en nuestro "rancho-hogar" en San Rafael.
La despedida de tantas personas que son ya hoy parte de nuestras vida, fue un momento duro, pero a la vez gratificante al ver y comprobar cuantos nuevos amigos y familia tenemos repartidos en esta mágica y hermosa tierra.
Siempre recordaré a todos con cariño y amor, y extrañare a mi manera a cada uno de ellos por los momentos vividos con cada cual.
Siempre os voy a guardar a todos en un apartado especial de este viaje alrededor del Mundo, que por un tiempo se convirtió en un viaje alrededor de San Ramón.
Pero si debo dejar escrita mi gratitud a: 
Wendy y Mainor por habernos dado esta oportunidad de disfrutar del Rancho y de ser parte ya de sus vidas. Por tanta generosidad, risas y momentos imborrables.
A Natalia y Sebastián por verlos crecer y aprender en el día a día.
A Maru por haber sido esa madre que necesitábamos a cada momento, por escucharnos, por querernos y ayudarnos. Por hacer las mejores brujerías sólo por sacarnos una sonrisa o una emoción.
A Mónica y Emilio, por tanta ayuda, por tan buenos momentos y por una amistad eterna.
A Susana y Pablo, por darme trabajo, pasearnos y darnos su amistad sin límites.
A doña Benera, por sentirla abuela y por tantas historias contadas con amor.
A Carlos, por todas las carcajadas y tragos de guaro con nance, acompañadas de generosidad en forma de frutas o verduras.
A mis vecinos, Víctor, Claudio, Rosa o Tania por cada momento regalado en sus casas, entre el aroma del café y la horas de conversaciones.
A Melvis, por cada sonrisa, por cada instante siempre alegre.
A Trino, Ana Cecilia, Oscar e Irené por abrirnos las puertas de su casa, de su solidaridad y tantas buenas tertulias rodeados de comida o tragos de la amistad.
A Gerardo, Olga Marta y Oscar, por las tardes de cine imborrables o las tertulias de café y fruta.
A mis compañeros de trabajo en Palmares, Cesar y Randall, por regalarme tan bellos recuerdos.
A Rebecca, Jim, Jakie, Dominic y Kaitlin, por tanta generosidad, bondad y simpatía , una familia a la que me uní de corazón, entre bellas vistas y sonrisas arrolladoras.
A Melvin, Gerardo o Milena, por tantos buenos momentos en la feria del agricultor, un lugar lleno de colores y amigos.
A Nancy y su familia, por su amistad y su compañía.
A Jaqueline, Angie, Ilay e Itzel por tantas sonrisas , juegos y bailes.
A Jonhy por tener tan grande el corazón, por su sabiduría de la naturaleza y una labia única.
A todas las semidiosas y semibrujas de Ananda Shanti, a mi amada Marcela, a Andrea corazón de helado, a Marisol, Ale, Ana, Flor , Jésica o Xinia por cada momento compartido a ritmo de amor o carcajadas.
Y a mi primo Paco, por aguantarnos y por haber compartido tantas cosas e historias juntos.
Y a todos los que no he nombrado, pero os tengo en mi mente, a todos los que hicisteis que partir de San Ramón fuera una dura despedida, de esas que parten el alma, pero que el tiempo cura y pronto solo se encuentra gratitud y recuerdos memorables.
OS QUIERO A TODOS!! GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS!!

Con Maru, mi madre tica, la bruja de la felicidad.


































The day when we had to say goodbye to our life in San Rafael and to all our friends was one of the most difficult during our trip.
181 made us a part of this place and made the people surrounding us grow deep into our hearts.
We will probably never be able to pay back the karmic debt to the universe, for setting so many good people on our way...
I am and forever will be greatfull for all those beautiful memories made here, for our costarican everyday life,  for our new family, for those small magic moments they filled our life with, and all those amazing things they did for us.
I can´t even express how blessed I fell to have known you all- Thank you so much for making my life fuller and teaching me so much!

Jestesmy szczesciarzami, to pewne... Wszechswiat postawil na naszej drodze po raz kolejny cudownych, bezinteresownych ludzi, ktorzy podarowali nam swoja przyjazn i cala mase wspanialych wspomnien. 
Nasz karmiczny dlug powiekszyl sie tym samym wielokrotnie, a pozegnainie, po 181 dniach spedzonych pomiedzy tymi pieknymi duszami, bylo jednym z najtrudniejszych na naszej drodze...

miércoles, 31 de agosto de 2016

6 MESES VIVIENDO EN SAN RAFAEL DE SAN RAMÓN.

San Rafael de San Ramón es un lugar marcado ya a fuego en mi alma. Este lugar tan diminuto en un mapa, se convirtió en el hogar mas grande del planeta, aquí los dioses paganos de la hospitalidad nos habían reservado una de las emotivas sorpresas del viaje, un viaje dentro del viaje, la posibilidad de vivir durante seis meses rodeados de amigos y una nueva familia, a la que agradecerla tanto cariño y generosidad hacia nosotros.
El culpable de haber llegado hasta aquí fue mi primo Paco, escultor de historias. Aún no sabíamos que una de sus obras escultóricas sería este precioso regalo de llevarnos hasta allí para que quedáramos atrapados en las bondades de San Rafael.
Debemos agradecer eternamente a nuestra familia tica el habernos acogido con tanto amor y cariño, en ese rancho. Un rancho, enclavado en una quebrada, rodeado de bosque y de las casas familiares, que fue sin duda el lugar perfecto para quedarnos atrapados en Costa Rica por seis meses.
Siempre recordare con mucho cariño cada momento pasado en San Rafael, cada caminata desde San Ramón(5km) , a los vecinos que se convirtieron en amigos , como Melvis, Claudio, Rosa o Tania entre otros, y sobre todo a quienes hicieron de esta historia un tiempo memorable.
Debo dar las gracias de una forma efusiva a toda esta familia que nos abrió sus puertas, a Wendy, Mainor, Natalia, Sebastián, Maru, Mónica, Emilio, Susana, Pablo, Carlos y la gran abuela y matriarca doña Benera, pues junto a ellos hemos pasado una de las etapas mas hermosas de nuestro viaje.
Siempre echare de menos volver a levantarme y respirar el aire fresco de la mañana mientras el verde de la montaña, el ruido de la quebrada y la infinidad de pájaros me daban los buenos días. Echare de menos el aroma del café recién chorreado, el color de los cafetales o la curiosidad de seguir a los pájaros.
Fue un lugar único, el "Rancho de Paco", donde pude compartir con él una parte importante del viaje, compartir el día a día y aprender de él nuevas cosas. Mi primo nos regaló esta oportunidad en complicidad con la ya nuestra familia tica.
San Rafael, será para siempre mi hogar, un lugar en el que perderme en el futuro será seguro sinónimo de nuevas aventuras.






























San Rafael de San Ramon was our home. The village is approximately 6 km away from San Ramon. The route between de city and San Rafael is beautiful, therefor we often walked all the way home or to the city- not only because the buses weren´t frequent, but just because the walk was pleasant and gave us some lovely views over the city. We walked by coffee plantations, had time to say hello to the neighbours and  could take a look on how people live... We would pass the La Union crossing, from there it was around 10 minutes to Hogar Crea with the immense hill that took our breath away- literally... then the San Rafael church and Kahluas Restaurant and a quarter of an hour later we were home. The whole walk was around 50 minutes to 1 hour.
We stayed here, because Paco. Hecotr´s cousin loved the place... our plan was to be here for a month, maybe a bit more and we ended up not beeing able to say goodbye to this place!
We stayed at the Rancho (summerhouse) of the generous Wendy and Minor, where we shared a room between us three.
El rancho is beautiful, it has a lot of open space, nice kitchen, a jacuzzi and a beautiful river in the back. Minor has planted many fruittrees here, so we could enjoy our morning smoothies with fruit straight from the backyard- lemons, oranges, mountain apples, kaas, bananas, mangoes and others... (local fruit with names impossible to remember;/ )
During the day all of us woul do their jobs, and eat together. Our friend and neghibour from the other side of the river would pass by, sometimes several times a day, to bring us her tortillas, some fruit or veggies and to tell some stories and share a good laugh.
Wendy, Minor and the kids would pass by often with some sweets or bread for the coffee. We would spend hours at Maru´s house, inviting ourselves for coffee  and her famous tortillas or to do laundry or to simply chat or cuddle with the king of her house- the beautiful cat called Pelusa. In the evenings we would watch movies with Monica and Emilio, or do our soaps routine with Paco before going to bed.
Sometimes Carlos or other family members would pass by to say hello and check out Paco´s sculpures. Other times we would just say hello to the matriarch- grandmother Benera and listen to some stories from the old times... Then other times our friends would visit for a coffee or dinner.
We loved our time in el Rancho, where time seemed to stay still and, at the same time, pass way to fast.
The birds woke us up and said good night everyday. Wild animals like racoons, agoutis  or armadillos would pass by every now and then and huge iguanas would sit on the hot rocks in the river for hours. The place was like a live National Geographic show!
And we were just happy.... And miss our RANCHO DE PACO a lot!!!!

Wioska San Rafael de San Ramon, gdzie mieszkaliśmy, oddalona jest od samego San Ramon o jakieś 6 km. Choć czasami korzystaliśmy z miejskich autobusów, to najczęściej jednak ten dystans pokonywaliśmy pieszo- było warto, bo widoki po drodze były niesamowite. Mijaliśmy dzielnice mieszkalne, a pomiędzy nimi pola trzciny cukrowej, platacje kawy i ogrody działkowe, gdzieniegdzie pasły się krowy a z mijanych wzgórz rozpościerały się widoki zapierające dech w piersiach (nie tylko że wzgeldu na strome zbocza na które przyszło nam wchodzić i schodzić po drodze). Z daleka majaczyły wieże kościelne San Ramon a na horyzoncie rysowały się góry otaczające dolinę i samo miasto. Cały spacer trwał ok godziny a odległość wyznaczały nam znajome punkty jak wiadukt La Union, strome zejście i wejście na kolejne zobcze w okolicy Hogar Crea, plac przy kościele San Rafael czy skrzyżowanie przy restauracji Kahlua.

W San Rafael wylądowaliśmy, bo Paco mieszkał tu już wcześniej i chciał w to miejsce wrócić. Nasi przyjaciele Wendy i Minor przyjęli nas tutaj z otwartymi rękami w ich ranczu (domku letniskowym), gdzie początkowo mieliśmy się zatrzymać zaledwie miesiąc a po przedłużeniu pobuty do pinad pięciu była nam nadal trudno się rozstać z tym miejscem.
Życie na ranczu płynęło nam raczej spokojnie i bez wielkich wydarzeń. W ciągu dnia każde z nas zajmowało się swoimi obowiązkami z przerwa na wspólne jedzenie.
Rutyną były wielokrotne wizyty naszej sąsiadki zza rzeki- Maru. Ta nasza osobista wiedźma i gawedziara wpadała podrzucić nam owoce i warzywa a czasem swoje słynne tortille oraz po prostu pogadać- czasami te konwersacje trwały godzinami;)
Często odwiedzali nas Wendy i Minor z dzieciakami (w końcu to ich ranczo!), zawsze kusząc nas lokalnymi smakołykami do kawy. Od czasu do czasu wpadali też inni członkowie rodziny lub znajomi.
W domu obok mieszkała mama Wendy i Maru, Benera, ponad dziewięćdziesięcioletnia matrona, która sypała zabawnymi historiami z dawnych lat  jak z rękawa- szczególnie kiedy odwiedzała ją jej starsza siostra;)
Byliśmy też częstymi ośćmi w domu Maru, za rzeką, dokąd prowadziła wąska ścieżka ukryta za domem i mały betonowy mostek między olbrzymimi bambusami.
Oprócz notorycznej okupacji pralki i wpraszania się na kawę i tortille, wpadaliśmy do Maru na pogaduszki, bo z nią tematy do rozmów nie kończą się nigdy!Wieczorami zaś, jeśli nie oglądaliśmy naszych seriali w zacizu rancza, wpadaliśmy do Maru na wieczorki filmowe z Moniką i Emilio.
Samo ranczo jest przepięknie położone, o bliskości (mało uczęszczanej) ulicy się zapomina. Domek otaczają liczne drzewa owocowe a rzeka jest tuż tuż, uktyta za olbrzymimi drezwami- szum jej wody usypiał nas do snu. W koronach drzew mieszkała cała armia ptaków, od kolibrów po tukany. Ich walki, śpiewy, polowania i codzienną rutynę znaliśmy na pamięć. Hector własnoręcznie uczył latać niektóre młode, które zbyt wcześnie wypadły z gniazda.
Odwiedzały nas też inne zwierzęta, na skałach w rzece wygrzewały się olbrzymie iguany, wiewiórki podkradały nam jedzenie, czasami nad rzeką (a nawet tuż pod naszymi nosami) przechadzały się agouti, szopy pracze lub pancerniki. O owadach i innych insektach nawet nie wspomnę (w maju np ten region nawiedzają chrząszcze, które swą ilością przypominają plagi egipskie).
Byliśmy na naszym ranczu po prostu szczęśliwi i za tą idylla tęsknimy!